El primer año de Pep Guardiola en la Premier League no se saldó acorde con las expectativas que había puestas en el entrenador de Santpedor. El ex técnico de Barcelona y Bayern Múnich aterrizó en el Manchester City con el objetivo de convertir a medio-corto plazo a los mancunianos en un conjunto ganador a nivel nacional e intentar asaltar la tan ansiada Champions League.

Cierto que empezaron como un cohete la Premier (hay quien les hacia campeones tras los dos primeros meses de competición) y que por momentos dejaron un juego brillante, pero tras 10 meses sentado en el banquillo del Etihad, el más balance es muy negativo. La siempre exigente Premier pudo con las ideas de Guardiola, (su idea de sacar el balón jugado hasta la extenuación y la defensa de tres fue inamovible pese a los errores y la endeblez atrás) incapaz de llegar al tramo final (fue tercero y en febrero ya estaba descartado) peleando el cetro ligero; mientras que en la FA Cup el Arsenal le remontó en la prórroga (en un partido donde les miró un tuerto, todo hay que decirlo) y en la Capital One Cup cayeron ante su eterno rival ciudadano con un equipo repleto de suplentes, decisión que se le achacó mucho a Pep. Y para hablar de la Champions hay que usar las palabras fracaso y decepción. La primera por las altas miras que siempre están puestas en los Sky Blues en Europa, aunque en realidad (en mi parecer) la segunda es la más indicada, dado que su verdugo, el Mónaco acabó llegando a semifinales y ganando la Ligue 1 en Francia.

El cartel de entrenador top obligaba a Guardiola a ganar al menos un título en su primer año en las islas británicas, o como poco pelear por todo hasta el final. Las siempre altas expectativas no se cumplieron y el catalán en su segunda temporada al frente del Manchester City, está obligado a mejorar los resultados de antaño y levantar su primer título en Inglaterra. Para ello, la directiva del Etihad Stadium no ha dudado en volver a gastar unas elevadísimas cifras de dinero para contentar los deseos de su entrenador y, mejorar y gozar de una plantilla lo más completa posible en términos de nivel y estructuración. Sin embargo, visto el fichaje de Neymar por el PSG, da la sensación de que el City ficha todos los veranos muy buenos futbolistas sí, pero no termina de dar un golpe encima de la  mesa y contratar a un jugador del top-5 mundial. Eso sí, como decía el nivel de su plantilla es sin duda de las mejores de Europa, más si cabe tras los refuerzos efectuados.

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Tras apostar por Claudio Bravo en su primer año, quién no se mostró ni la mitad de fiable que en Barcelona y fue superado por el difícil juego aéreo de la Premier, Pep ha decidido dar un nuevo rumbo en la portería. Willy Cabellero no renovó y Hart volvió a marcharse cedido, por lo que ha llegado Ederson, quien se convirtió en el segundo portero más caro de la historia solo por detrás de Gigi Buffon. Con sólo 22 años, ya dejó gratas impresiones en el Benfica y esta última temporada fue la de su consagración, dejando por ejemplo una actuación estelar ante el Dortmund en los octavos de la Champions. Con una planta imponente (casi 1,90) y una agilidad descomunal (mejorar el juego de pies sería la puntilla), apunta con creces a ser el portero de la entidad por muchos años.

La línea defensiva ha sido la más reforzada del equipo y a consecuencia de ello la defensa del City se ha convertido en la más cara del mundo (sin tener a los mejores en sus respectivos puestos). El mercado sube y sube cada año y de cara a una necesaria renovación en los laterales, se han tenido que gastar mucho dinero. Kolarov (muy del gusto de su ex técnico) puso rumbo a Roma y tanto Clichy como Zabaleta y Sagna se marcharon libres para empezar de cero en los costados. Kyle Walker dejó el norte de Londres para, presumiblemente ser el lateral/carrilero titular del equipo, mientras que Danilo llega con la vitola de nuevo jugador multiusos de Pep, ya que este destacó que pretende usar al brasileño tanto en los dos costados como en el medio. En la izquierda las cabalgadas y centros exquisitos de Mendy en Mónaco (le falta subir sus prestaciones atrás) no pasaron desapercibidos, y a falta de otro jugador en su puesto (con Danilo para mi gusto Bertrand sería un capricho demasiado caro) veremos cual es su rol dependiendo del esquema. Todo hace indicar que Guardiola usará una línea de tres (con muchas dudas en el carril izquierdo) y es aquí donde las lesiones deben respetar a Kompany, Otamendi deberá mostrar el bárbaro nivel que le vimos en Valencia (sacar el balón es su lunar negro) y Stones deberá dejar de defender como el día de la madre (sacar el balón y ser un peligro a balón parado ya lo sabe hacer de diez) para que este trío imponga ante las delanteras rivales. Se busca salida a Mangala, muy válido como cuarto central para mi gusto, y sobre todo a Jason Denayer (Galatasaray ?).

La nómina de centrocampistas con la que cuenta este Manchester City está al alcance de muy pocos equipos en Europa (fundamental en el estilo de juego de Pep), y es por ello que el número de delanteros a utilizar será clave a la hora de definir el numero de jugadores del once titular en esta parcela. Fernandinho es, tras la salida de Fernando, el único pivote puro del equipo y un jugador muy del gusto de Pep, al que ha usado también como lateral y al que no sorprendería ver como central ante la falta de otro refuerzo de garantías en esta posición (que Kompany caerá lesionado es apostar sobre seguro). Yaya Touré y Guardiola ya arreglaron sus diferencias a mediados de la temporada pasada y el marfileño es uno más del equipo, aunque no esté para los mismos trotes que hace unos años cuando su llegada desde segunda línea era un peligro constante. A falta de que Gündoğan se recupere al 100% de la lesión que sufrió la temporada y que no nos permitió ver al alemán en la Premier (aspecto del que hay muchas ganas por cierto), tanto Silva como De Bruyne (escoltados sobre el papel por Fernandinho) serán titulares indiscutibles en los esquemas y de su magia dependerá gran parte del éxito ofensivo de su equipo. Fabian Delph (caso parecido al de Nolito, quién ya salió) es del agrado de Pep, pero ante la falta de minutos ambas partes verían con buenos ojos (sobre todo el futbolista) una salida, la que se le busca sí o sí a Nasri, y al joven Zinchenko en forma de cesión.

Este talento joven que los Citizens acumulan a radiales se demuestra en que sus tres jugadores de banda tienen entre 21 y 22 años (sin contar con los Brahim Díaz, Jadon Sancho, Arijanet Muric, Phil Foden y compañía de los que ya hablaremos más detalladamente).
La opción de jugar con carrileros largos perjudica el crecimiento de Leroy Sané (Patrick Roverts ha pedido salir cedido al Celtic, nuevamente), quien con 21 primaveras necesita minutos (y Pep le dio muchos en su primer año), aunque como carrilero puede lucirse igual que como extremo siempre que tenga más sacrificio defensivo. Lo mismo pasa con Sterling, quien con espacio para correr (y siendo regular) es demoledor, aunque no será raro verle como delantero. La posición de Bernardo Silva será la más difícil de encajar en el puzzle de Pep, ya que el portugués partió en su último año en Mónaco desde el costado derecho, siendo la mediapunta también una posición muy válida, aunque en ambos puestos parte por detrás, pero de lo que no hay duda es de que contará con oportunidades para relucir su talento.

Jueguen o no juntos, cuando les toque hacerlo tanto Gabriel Jesús (a quién una lesión le cortó en seco nada más aterrizar en Inglaterra en invierno tras un inicio de goles fulgurante) como el Kun Agüero (de quien se espera mucha más regularidad y al que deben respetar también las lesiones) deberán estar enchufados de cara al gol (Bony no cuenta) para que este Manchester City vuelva a reinar en Inglaterra casi un lustro después de la última vez.

“Nuestro problema de la temporada pasada fue más sencillo de lo que la gente puede pensar. En la áreas no estuvimos contundentes, ni en la nuestra ni en la del oponente. Y hoy en día en el deporte, como en basket, puedes jugar bien pero si no encestas no hay nada que hacer. En el golf si no metes los golpes no vas a ganar. Creo que hicimos, sinceramente, cosas que estuvieron muy bien, pero en las áreas no fuimos lo suficientemente buenos como para ganar partidos. Yo me adapté a ellos y ellos se adaptaron a lo que queríamos, más rápido de lo que pensaba y de lo que la gente se puede imaginar en términos de resultados del año pasado”. -Pep Guardiola-.

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